Todos poseen una personalidad diferente. Es su forma de pensar, comportarse, hablar y sentir lo que los hace diferentes de todos. El entorno, los personajes heredados, las experiencias, etc.son todos los factores que influyen en la personalidad de un individuo.

Un trastorno de la personalidad es un tipo de enfermedad mental en la que un individuo muestra patrones rígidos y poco saludables de funcionamiento, comportamiento y pensamiento. Una persona que padece un trastorno de personalidad, enfrentará dificultades y problemas para percibir y relacionarse con personas y situaciones. Esto provocará graves complicaciones en las relaciones, el trabajo, la escuela y las actividades sociales.

Es posible que algunos pacientes ni siquiera se den cuenta de que tienen una enfermedad de la personalidad porque su comportamiento les parece natural. Tienden a culpar a los demás por los problemas que enfrentan.

Trastornos comunes de la personalidad

Tipos de Trastornos comunes de la personalidad:

Trastorno de personalidad antisocial: Estado en el que una persona está descuidando o violando los derechos de los demás. Las personas que lo padecen son impulsivas, pueden ignorar por completo las normas sociales y engañar a los demás o mentir repetidamente.

Trastorno narcisista de la personalidad: es un estado mortal de grandiosidad y falta de empatía por los demás. Una persona que la padece siente una necesidad de autoadmiración, engreimiento y autoestima. Se aprovechan de los demás y no muestran empatía.

Trastorno de personalidad paranoica: un tipo de trastorno en el que una persona no puede confiar en los demás y cerrarse a ellos. Piensan que los demás son malos o rencorosos y los engañarán o dañarán. Sospechan de los demás y no pueden confiar en ellos.

Trastorno esquizotípico de la personalidad: trastorno en el que una persona se siente muy incómoda en cada relación cercana, muestra comportamientos extraños y tiene pensamientos distorsionados. En este trastorno, una persona tendrá ansiedad social excesiva, comportamientos extraños y creencias extrañas.

Trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva: una condición en la que una persona está obsesionada con la perfección, el orden y el control. En esto, una persona se concentra demasiado en los horarios y los detalles. Es posible que sean adictos al trabajo, que no permiten tiempo para las vacaciones o el ocio. Son inflexibles sobre su moral y sus valores.

Trastorno de la personalidad por evitación: una condición en la que una persona es demasiado sensible a las críticas, siente timidez extrema o insuficiencia. Las personas con este trastorno no se relacionarán con otras hasta que estén seguras de que serán recibidas con los brazos abiertos. Porque están preocupados por sus críticas o rechazos pasados ​​o pueden pensar que ‘no son lo suficientemente buenos’ o ‘socialmente ineficientes’

Trastorno histriónico de la personalidad: Afección en la que una persona tiene demasiada sed de atención o muestra emociones intensamente. Tiene que exagerar y cambiar con frecuencia sus emociones y sentirse incómodo si no es el centro de atención. A veces incluso usan su apariencia física para llamar la atención sobre ellos.

Trastorno esquizoide de la personalidad: una condición en la que una persona carece de emociones y se aleja de las relaciones sociales. En este trastorno, una persona elige estar sola, mantenerse alejada de las relaciones cercanas e impasible ante los elogios o críticas de los demás.

Trastorno de personalidad dependiente: patrón en el que una persona siente la necesidad de ser atendida, mostrando comportamientos pegajosos o sumisos. Pueden sentirse incapaces de cuidarse a sí mismos y sentirse incómodos cuando se les deja solos. También enfrentan dificultades para tomar una decisión diaria sin que los demás los tranquilicen.

Trastorno límite de la personalidad: patrón repetido de emociones intensas, inestabilidad de las relaciones personales, impulsividad y mala imagen de sí mismas. Las personas que padecen este trastorno pueden tener problemas de ira intensa o sensación de vacío, o intentos repetidos de suicidio. Pueden estar dispuestos a hacer todo lo posible para evitar ser abandonados.

El diagnóstico del trastorno de la personalidad requiere que los profesionales médicos estudien con detenimiento los comportamientos, los patrones, los síntomas y la funcionalidad a largo plazo de un individuo. El diagnóstico generalmente se realiza en personas mayores de 18 años solo porque antes de los 18 años, la personalidad aún se está desarrollando.

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