¿Alguna vez te has sentido molesto contigo mismo por ser desordenado, quedarte despierto hasta muy tarde o comer verduras en el sofá?

No seas tan duro contigo mismo. Resulta que algunos de estos hábitos aparentemente negativos en realidad pueden estar relacionados con la inteligencia.

Entonces, la próxima vez que alguien te etiquete como vago o distraído, tómalo como un cumplido. De hecho, podría ser una señal de que eres más inteligente que la mayoría de las personas.

las personas muy inteligentes
Personas muy inteligentes

Con eso en mente, veamos algunos hábitos extraños que tienen las personas muy inteligentes.

Característica de las personas muy inteligentes

1 – Son desordenados

La idea de alguien con un coeficiente intelectual alto pueden evocar imágenes de un científico con una bata de laboratorio en un laboratorio brillante y estéril. Pero rara vez la gente inteligente trabaja en condiciones tan prístinas.

De hecho, sus espacios de trabajo suelen ser bastante desordenados. No es que sean unos holgazanes. Las personas inteligentes simplemente tienden a ser más creativas, lo que puede generar desorden, ya que pueden ser fácilmente consumidas por un problema o cuestión, dejando el orden en un segundo plano.

Los estudios demuestran que los espacios de trabajo desordenados promueven la creatividad al inspirar libertad y nuevas ideas. Los entornos ordenados, por otro lado, pueden ser restrictivos en el sentido de que fomentan la conformidad y desalientan el pensamiento fuera de la caja.

2 – Les gusta quedarse despiertos hasta tarde

La televisión y las películas a menudo muestran a genios creativos trabajando furiosamente en un nuevo invento a todas horas de la noche. De hecho, se ha descubierto que aquellos que se acuestan más tarde tienen un coeficiente intelectual más alto, y aunque existen varias teorías diferentes que explican este fenómeno, la adicción al trabajo no es una de ellas.

Una explicación relaciona este comportamiento con la evolución. Dado que la noche era generalmente más peligrosa, nuestros antepasados ​​que tenían que trabajar en el ‘turno de noche’ tenían que ser más inteligentes para sobrevivir.

Otra explicación evolutiva podría ser que nuestros predecesores creativos se quedarían despiertos toda la noche debido a la variación de los ritmos circadianos, algo que se ha transmitido de generación en generación como relojes internos sesgados.

Los psicólogos plantean la hipótesis de que las personas inteligentes también son más introvertidas y, por lo tanto, prefieren el aislamiento de la noche para poder pensar sin interrupciones.

3 – Palabrotas

Las personas a menudo asocian las malas palabras con niveles más bajos de educación e inteligencia, lo que sugiere que cuando alguien no puede encontrar una palabra más apropiada, llena sus oraciones con vulgaridades genéricas.

Resulta que lo contrario es realmente cierto. Aquellos que saben más palabrotas tienden a tener un vocabulario más extenso en general y la habilidad lingüística se correlaciona con una inteligencia superior. Por lo tanto, tiene sentido que las personas más inteligentes sepan más palabrotas.

Sin embargo, es posible que no los utilicen todo el tiempo, ya que también poseen la capacidad de evaluar cuándo y dónde es aceptable usar dicho lenguaje.

4 – Las personas muy inteligentes toman duchas frías

Varios genios famosos se aprovecharon del factor frío. Benjamin Franklin nadaba en el frío río Támesis de Londres, mientras que Theodore Roosevelt se bañaba en invierno en el río Potomac en Washington, DC. Resulta que sumergirse en agua fría es una práctica antigua que beneficia al cuerpo y la mente.

Hipócrates incluso dijo que la terapia del agua alivia la debilidad física y mental. Cuando el cuerpo se ve obligado a adaptarse rápidamente al agua fría, se desencadena un shock, que bombea sangre fresca al cerebro y otros órganos vitales, vigorizando el cuerpo. También está relacionado con una mejora en el estado de ánimo y la memoria, lo que conduce a una mayor productividad.

5 – El sonido de masticar les molesta

Las personas con un alto nivel de cognición creativa pueden encontrar que el sonido de alguien masticando fuerte o golpeando el chicle les distrae especialmente. Esto se debe a que no pueden bloquear la información sensorial irrelevante, incluidas las alteraciones auditivas.

Al igual que los cerebritos prefieren trabajar hasta altas horas de la noche, prefieren los entornos tranquilos porque les permite concentrarse sin distracciones.

6 – Ellos garabatean

¿Alguna vez miró durante una conferencia y vio a un compañero dibujando en los márgenes de sus notas? Esto podría ser una señal de que están aburridos, pero también podría significar que son inteligentes .

Garabatear es un hábito asociado con la inteligencia. No solo participa en la resolución de problemas y el procesamiento de la información, sino que también ayuda en la memoria. De hecho, los estudios muestran que las personas que hacen garabatos son capaces de recordar un 29% más de información.

Esos pequeños garabatos aparentemente irreflexivos actúan como una salida para la expresión visual de pensamientos, emociones y conceptos. No es necesariamente el garabato en sí mismo lo que es un indicador de inteligencia, sino que le permite al cerebro un descanso de concentrarse intensamente en una cosa, de modo que la mente puede vagar inconscientemente.

7 – Se critican a sí mismos

La mayoría de las personas pueden asociar la inteligencia con la confianza. En realidad, es todo lo contrario. Dado que las personas muy inteligentes son más conscientes de sí mismas, reconocen que hay una gran cantidad de conocimientos en el mundo y subestiman sus habilidades.

Pueden admitir cuando no saben algo y en realidad tienden a ser más autocríticos. Los menos inteligentes, por otro lado, carecen de la conciencia de sí mismos necesaria para reconocer su ineptitud. Simplemente no ven sus defectos o dónde se equivocan.

8 – Sueñan despiertos

Al igual que hacer garabatos, soñar despierto puede ser un signo de mayor creatividad y habilidades para resolver problemas. Las personas inteligentes saben que concentrarse demasiado en una cosa puede hacer que piense demasiado y se pierda la solución.

Soñar despierto permite que la mente divague mientras mantiene la pregunta principal en la periferia para que el cerebro pueda pensar en ella desde diferentes ángulos y regresar con una nueva perspectiva.

9 – Hablan con ellos mismos

Cuando una persona habla consigo misma, puede parecer un poco tonta. Pero, en realidad, está relacionado con las habilidades que poseen las personas inteligentes, como las habilidades de pensamiento, memoria y percepción superiores.

Al igual que los dispositivos mnemotécnicos, decir los nombres de los objetos en voz alta permite recordar mejor los elementos de una lista. Esto se debe a que el lenguaje no se trata solo de comunicación. De hecho, amplifica la percepción y el pensamiento.

Decir cosas en voz alta activa propiedades visuales en el cerebro para recordar, lo que permite un procesamiento más rápido de soluciones e ideas.

10 – Les gusta estar solos

Las personas inteligentes tienden a ser más introvertidas y contentas con menos socialización fuera de su círculo de amigos cercanos. No es que sean incapaces de socializar, pero menos es más para ellos. Esto también se puede atribuir a razones evolutivas.

Los cazadores y recolectores vivían en pequeños grupos de aproximadamente 150 personas. El contacto frecuente dentro de este círculo fue crucial para la supervivencia y la reproducción. Esta necesidad todavía se aplica hoy en día, pero con las redes sociales y la mayor estimulación, nuestros cerebros no pueden seguir el ritmo.

Aquellos con un coeficiente intelectual más alto suelen centrarse más en objetivos a largo plazo que en socializar.

11 – Son una patata de sofá

Descansar perezosamente en el sofá puede parecer una pérdida de tiempo improductiva. Uno podría imaginar que una persona inteligente está siempre despierta, abordando la siguiente pregunta o proyecto.

En realidad, aquellos con mentes activas pueden ser menos activos físicamente. Ser sedentario puede no ser particularmente saludable para el bienestar general, pero permite la actividad cerebral. Por lo tanto, aquellos que se sientan cómodos pueden disfrutar de la acción mental en sus mentes sin gastar innecesariamente energía física.

Se encontró que los no pensadores eran más activos que los pensadores, y esto puede deberse al hecho de que los no pensadores se aburren más fácilmente y deben estar activos para distanciarse de la experiencia negativa de la estimulación mental.

¿Entonces, qué piensas? ¿Te identificas con alguno de estos hábitos? 

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